miércoles, 13 de julio de 2011

Uno de los nuestros

Ask me about my book

imagen sacada de aquí

¿Dónde está el Codex Calixtinus?

En la biliofilioblogosfera se ha producido un silencio ensordecedor.

Tan sólo un aviso de El bibliómano y una confesión, que aunque sea de un religioso no parece muy sincera.

El ladrón es uno de los nuestros, este el el motivo de nuestro silencio.

El robo para venta está descartado, la hipótesis que usa la policía es que lo ha robado un bibliófilo, directamente o encargándolo.

Si no estás al corriente de los hechos Juan Gómez-Jurado lo cuenta de forma novelada.

En las películas de juicios el fiscal siempre busca sospechosos que tengan móvil y oportunidad.

Todos los habituales de estos blogs tenemos móvil (y no me refiero a un Nokia).

Lo que tendría que hacer la policía es interrogar a los mantenedores y lectores de estos blogs, a los que visitan librerías de viejo y ferias de libro antiguo, los que cuando piensan en París piensan en los Bouquinistes y no en una torre de hierro.

No haría falta interrogarles, solo hacerles jurar sobre una Biblia de 42 líneas o un Hypnerotomachia Poliphili que él no lo ha cogido y no lo tiene en el centro de su biblioteca, rodeado de incunables, iluminado tenuemente por una luz indirecta, en el lugar exacto al que va la vista cuando pasas de página y que no le provoca una sonrisa imperceptible.

Yo interrogaría primero al Bibliófilo incorrecto, por incorrecto y al Bibliófilo enmascarado (en los cómics y películas los ladrones siembre iban enmascarados), sin olvidarme de la Biblioteca fantasma que describe algún episodio de robo de libros y además ¡son fantasmas!

No hay que fiarse de la gente de orden Diego Mallén, Apolonio de Rodas o Urzai que un desliz lo tiene cualquiera.

Ni de los aprendices, que aprenden rápido.

Ni de los portugueses, que Galicia les pilla muy a mano.

Ni de los franceses, que son capaces de colocar post incunables entre las vigas.

Ni de los mexicanos que los vuelos están baratos y la distancia no es una excusa.

Y los encargados de la Biblioteca Complutense tampoco se libran de la sospecha, que el la ilusión que ponen en su blog deja entrever la pasión por los libros.

Y por cierto que me interroguen a mi, que lo primero que pensé fue: «¿Cómo no se me ha ocurrido esto a mi, antes?»

Luego ya pensé un poco menos transtornado y espero que aparezca íntegro pronto y que se restituya a la Catedral de Santiago con más seguridad.

Saludos a todos los presuntos.

8 comentarios:

Urzay dijo...

Ya había pensado comentar la entrada anterior, porque me encantó el safari librario, pero de esta vez sí que no pasa, no he de callar por más que con el dedo, etc, aunque por distintas razones. Te diré en primer lugar que me decepciona profundamente que me consideres gente de orden, solo te lo perdono por la inmejorable compañía que tengo en ese grupo. Además, y ya que veo que por el ingenioso título estamos hablando de la cosa nostra, me voy a pedir el papel que tenía Robert de Niro. Espero que no se tome por petulancia, simplemente hay poco donde elegir, a Ray Liotta no le soporto, Joe Pesci me parece un punto bestia y de Paul Sorvino encuentro bastante más interesante a su hija. Añadiré que no sé por qué oscura razón has sacado a los catalanes del grupo de sospechosos, teniendo como tienen veteranía más que sobrada en la blogosfera bibliófila y buena conexión aérea con Santiago. Algo hay ahí. Finalmente, y cambiando el gesto, en lo que respecta al Calixtino diré que no puedo comprenderlo, que no me entra en la cabeza como todavía este tipo de sinvergüenzas tiene un cierto aura de fascinación para ciertos periodistas (y estoy recordando, por ejemplo, la entrevista hagiográfica que hicieron hace tiempo a Erik el belga en El País semanal), y que por mí al facineroso que ha robado el códice lo pueden correr a gorrazos tan pronto lo pillen, y mientras tanto no estaría mal empezar haciendo lo mismo con los compungidos (ir)responsables de la catedral de Santiago. Me he reído mucho con la entrada, y bastante menos con la noticia. Un saludo.

Bach dijo...

Ante tamaña acusación y en nombre de mi cliente, temporalmente residente en Brasil por motivos de salud, debo aclarar los siguientes puntos:
1- El único motivo de la presencia el día de autos de mi cliente en Santiago de Compostela era cumplir con la pía costumbre de ganar el Jubileo, lo que pasa es que se lió en el año.
2-El paquete que llevaba bajo el brazo al abandonar la Catedral eran tarjetas postales para enviar a su muy numerosa parentela, el hecho, por otro lado sin trascendencia en el caso que nos ocupa, de carecer de factura se debe a la imperdonable falta de papel higiénico en el baño lo que le obligó a usar la factura para otros menesteres distintos a los habituales en este tipo de documentos.
3-El hecho de cruzar la frontera con Portugal vestido de lagarterana y con un pasaporte a nombre de Rosalía de Castro se debe al carácter despistado de mi cliente y a su natural modestia.
Espero que estas sencillas explicaciones sean suficientes para alejar toda duda respecto a la probidad y honradez de mi cliente que por otro lado está dispuesto a aclarar cualquier punto a su regreso de Brasil en 2021.
En nombre del bibliófilo incorrecto.

Marco Fabrizio dijo...

B.T.

No he podido evitar soltar algunas sonoras carcajadas al leer tu entrada.

Comparto con Urzay el extrañamiento por la exclusión de conocido bibliófilo catalán entre los acusados. Hecho que nos habla de un posible complot Catalán -Aragonés.
Hago la aclaración ya que el principal sospechoso acaba de probar su inocencia con argumentos irrebatibles.


Un abrazo.

enfermerolibrero dijo...

jajaja muy bueno, yo he traficado con casi de todo, lo legal , desde morcillas de burgos, a comic, figuritas...., pero aun no me he pasado al lado oscuro , si no habia levantado hasta la estatua de Santiago.... con la seguridad que tenian, los de aqui, que desmontan una cadena de bicicleta en 2,8 seg, jajajajaaj menos mal que no saben lo que valen los libros ,,, supongo jajajajajaj

Carlos Fernández dijo...

Bibliófilos, si es que sois capaces de todo, gente sin escrúpulos... ¿Que me encapricho del Codex calixtinus?, pues allá que se lo encargo a mis profesionales del robo de confianza... Ya en serio yo pensé en hacer una entrada sobre la noticia, pero creo que me quedé totalmente consternado y aún sigo. En una ocasión tuve el privilegio de verlo y es una auténtica maravilla. Esperemos que puedan recuperarlo.

bibliotranstornado dijo...

Glups, me he dejado a Galderich, uno de los principales sospechosos, perdóname ¿o me lo agradecerá? ¡chan, chan, chaaaaáánnnn!

lamberto palmart dijo...

Por Valencia andó el Beato de Gerona, robado y recuperado, eso unido a otros enredos sin quererlo como el "Caso Cuenca" hace que a los bibliófilos valencianos se nos quiten las ganas de coger un libro aunque esté tirado en medio de la plaza del Obradoiro.
Yo me inclinaría por un coleccionista internacional, y que además ya tenga algúnos manuscritos en su colección.

En cualquier caso...yo tampoco he sido

Saludos.

Diego Mallén dijo...

¡¡Muy bueno!!

Yo tampoco he sido...

Saludos bibliófilos.