jueves, 6 de diciembre de 2018

Hace 9 años

Hace 9 años no sabía qué era la ese larga, ni los reclamos, las signaturas ni los registros. No conocía la et tironiana, la r rotunda o la letra rum, el macrón ni ninguna otra abreviatura amanuense.

No conocía el Catálogo colectivo del patrimonio bibliográfico, el Gesamtkatalog, Worldcat ni ISCT.

No conocía a Haebler, Norton, Martín Abad, Pedraza o Vindel Angulo Vindel.

Ahora acabo de descubrir la identidad tipográfica (las letras que se encuentran en una posición determinada que sirven para identificar una edición, Bibliographical fingerprints).

La Wikipedia en español tenía una tercera parte de artículos que ahora, no sabía editarla ni tenía el cuidado con las fuentes que tengo ahora.

No sé las estadísticas de libros antiguos digitalizados en Google Books, Archive, Europeana, o en otros. Pero el cambio ha sido brutal.

Gracias a estos conocimientos he podido descubrir la fecha y el impresor de un libro que había catalogado con fecha aproximada y sin lugar ni impresor.

Portada del libro.  De la Biblioteca de Lyon

Portada del libro. De la Biblioteca de Lyon

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