miércoles, 12 de septiembre de 2012

El saber no ocupa lugar

El saber no ocupa lugar

La compra de libros antiguos es un juego, o puede serlo cuando el comprador descubre una cualidad que se le ha pasado por alto al comprador.

No es lo habitual, y el vendedor conoce los detalles del libro que lo pueden hacer interesante a cada tipo de comprador.

Pero a veces el comprador sabe que hay algo más. Unas veces sólo por instinto y otras veces porque sabe las particularidades de escribir los años en los siglos XVII y XVIII, te permiten saber que un libro es 100 años más antiguo de lo que piensa el vendedor.

Un caso muy reciente ha sido el de un vendedor que no sabía lo que tenía entre manos pero alguien le ha avisado antes de finalizar la puja, que ha sido cancelada.

Vendía un misal o biblia de 1880 aproximadamente.

Encuadernación con imágenes en relieve Encuadernación en piel con adornos en relieve y cierres. Imagen del vendedor.

Pero la encuadernación me parecia renacentista y en la portada figura el año en cirílico, (no estamos acostumbrados a estos caracteres, pero el sistema es mucho más sencillo que el de los números romanos).

El año es 1581 para un libro ruso no está nada mal.

Portada con el año en cirílico Imagen del vendedor.

Busco libros eslavos de 1581 y me encuentro que en ese año se imprimió la primera biblia en eslavo eclesiástica, la Biblia Ostrog, nada menos, y en la wikipedia la imágen es muy parecida a la presunta biblia de 1880.

Biblia Ostrog en la Wikipedia Biblia Ostrog. Imagen de la Wikipedia.

Si este libro no es la biblia Ostrog es otro libro del mismo impresor y del mismo año.

Creo que vale algo más que su precio de salida (1 euro).

Prefiero no soñar con lo que podría haber pasado si nadie más se da cuenta.

3 comentarios:

Bach dijo...

¿Quien no ha soñado con algo parecido?. ¡Es para cag.... en la sra. madre del chivato!

Marco Fabrizio dijo...

¡Qué lástima!

bibliotranstornado dijo...

Me he puesto en contacto con el vendedor y me ha dicho que el papel es muy moderno, que debe ser un facsimil o imitación del XIX.

Otra ilusión que se nos va.