Posiciones de libros
Si estás interesado en la posición en la que hay que colocarse los libros en una estantería y buscas en Internet «posiciones de libros» te encontrarás que las primeras decenas de resultados no tienen nada que ver con lo que estabas buscando.
Sí, si ya lo has comprobado podemos continuar.
A los que estamos tontos con los libros (letraheridos dicen los que además son un poco cursis) este tema nos interesa mucho más que si el delantero del equipo con el que se va a enfrentar nuestro equipo ha salido de fiesta, somos unos frikis. Pero mucho.
Para muchas personas el método para colocar los libros está claro: «Se ponen y ya está», porque creen que sólo hay una manera de hacerlo: con el lomo hacia afuera, en posición vertical y la portada del libro mirando hacia la derecha.
Pero esta posición no es la única, sólo es la mejor en la mayoría de los casos porque permite
- identificar el libro mirando el lomo
- coger y dejar un libro sin afectar a los demás
- disponer la portada en posición adecuada para mirarlo
Pero tiene algunos inconvenientes
- documentos o revistas no se sostienen en vertical
- unos lomos se leen de arriba a abajo y otros al revés
Lomo hacia dentro o hacia arriba
En una reciente conversación con un librero en la feria del libro me dijo que en los conventos mexicanos se mostraban los cortes de los libros para exponer las marcas de fuego, seguro que Marco Fabrizio tiene algo que decir al respecto.
En la historia de las estanteríax en la Wikipedia cuenta que se hacía así antes.
No me lo creo que haya alguna ventaja en ofrecer en la librería el corte del libro, yo seguiré mostrando el lomo (de mis libros quiero decir).
Lomo escrito hacia arriba o hacia abajo
Muchos usuarios de bibliotecas nos hemos encontrado con este gran problema, tenemos que girar la cabeza constantemente al recorrer una estantería y leer unos libros hacia arriba y hacia abajo.
Quim Monzó (en una artículo del semanal de la Vanguardia no disponible en Internet), encontró una solución, a este discutido problema, como los editores o diseñadores o impresores no se ponen de acuerdo ni siguen la norma ISO sobre títulos en los lomos (que por cierto contradicen otra norma que dice como rotular en vertical, en este caso acotación de planos), se le ocurrió poner todos sus libros de forma que el libro siempre se pueda leer de arriba a abajo, sacrificando que la portada esté unas veces a la derecha y otras a la izquierda.
No tengo ninguna foto de Monzó consultando libros y además esta señorita se deja ver mejor. (fuente de la imagen)
Otra solución sería obligar a que los lomos fueran siempre son ambigramas, aunque puede que el problema de legibilidad empeorase.
Ligeramente inclinados
Hace poco vi en un domicilio particular una librería inclinada, con lo que desaparece la necesidad de sujetalibros a costa de tener que mover los libros que quedan por encima del que cogemos, si los estantes no son muy grandes no es mucho problema..
Horizontal o vertical
En general estoy de acuerdo en que guardar libros en horizontal es mala idea, pero a veces no queda más remedio, cuando los libros no tienen estabilidad (por ejemplo periódicos), el peso del libro estropea la parte de abajo de las tapas al meterlo o sacarlo o cuando ¡no caben en vertical!
A veces hay que buscar a un montador de muebles (la jefa no se fía de mis habilidades con el taladro) y elevar una balda:
Mira ¡qué majos!, ¡todos verticales!, no como antes.
¿Y para esto una entrada tan larga...?
